Vocación
Ser feliz es tan fácil y difícil a la vez. Todo es más simple y esto tiene una explicación. La niñez es una etapa que dejamos guardada en un baúl. De niño somos impertinentes, simples, algo locos e irresponsables. A la vez sabemos quienes somos y que deseamos. Al paso de los años el adolescente y el adulto que crece en nosotros se las arregla por un tiempo sin el niño, pero la angustia natural de la vida y sus eventos nos sobrepasa y quisiéramos en ese momento que todo fuera más simple. Sabemos muy profundamente que esa es la verdadera solución a toda la dificultad de la adultez, la cual está matizada por la presión, responsabilidades, sufrimiento y las limitaciones propias de nuestra condición humana. Vocación es ser lo que uno es, es lo que mejor sabemos hacer y nos divierte, es jugarnos las posibilidades que nos ofrece la vida, como en la niñez. Esto nos vuelve vulnerables, es verdad, sin embargo la belleza de la vida y de nuestro ser está ahí. El brillo que nos hace singulares viene de este niño(a) interior, es nuestro sello personal que colocamos en todo lo que vivimos. Si busca su vocación primero debe jugarla, sino, ¿cómo la encontrará? De ella surgen las demás bendiciones que usted quería. ¿Hace lo que le gusta? ¿Dice lo que piensa? ¿Se expone frente al mundo? ¿Su vida es como una aburrida teleserie? Sea protagonista y audaz, no se prive de la simple diversión que le ofrece la vida. Es importante que tome nota que estamos hablando de consciencia. Consciencia de su propio poder creativo. Llámelo generación espontánea si se quiere. Conciencia de su poder de maga(o). Nadie va a venir a decirle quién es usted ni su misión o vocación. Es algo que surge de su interior como la chispa divina que es usted. Aparte de venir a corregir su karma y eventualmente entrar en su dharma, usted ha venido a este mundo para su autorrealización. Primero Ser para posteriormente hacer.
