Vía Láctea
Esta carta solo pone en relieve la actitud de hacernos problemas cuando en verdad no los tenemos. Exageramos las preocupaciones solo porque no sabemos qué rumbo tomarán las cosas. Nuestro universo posee una perfección, magnitud y complejas redes que hacen posible que estemos todos conectados con todo. Imposible pensar que el Creador hubiera dejado librada alguna cosa al azar. Todos estamos unidos a Él y su Luz. Incluso si una situación es delicada y confusa, difícil o peligrosa, obtusa y cerrada como un callejón sin salida, es solo porque así la vemos no porque sea así necesariamente. Si ha escogido esta carta se le sugiere nutrirse espiritualmente, instalarse en medio del misterio y respirar, detenerse y admirar la inagotable belleza que emana de todo, como el chorro de estrellas en la magnífica noche que no admite más que reverencia y esperanza. Vía Láctea le susurra suavemente a su alma: “hay alimento para todos, tus problemas ya están resueltos antes de aparecer, vuestras preocupaciones son una ilusión en la breve línea del tiempo que ocupa tu vida humana, tu tiempo es una gota de agua en el océano de millones de años luz que tiene este universo en el que vives”. Relájese y aprenda a confiar en el universo, abra su mente y su corazón. Si es verdad que las tribulaciones llegaron a su vida y no sabe cómo salir de esta situación, comprenda que lo pequeño o lo grande de su problema no es distinto para la eterna inmensidad que le rodea. Busque un lugar tranquilo, ore y medite. La solución ya está en camino aunque usted no la vea.
