Tregua
Esta carta explora en los ámbitos del inconsciente profundo. Se pide una tregua cuando hay guerra, por lo tanto usted está viviendo en algún nivel una lucha encarnizada con algo o alguien. Por supuesto es difícil creer que en nuestra plácida vida, en nuestra perfecta organización social y en nuestras armónicas relaciones pueda darse alguna sangrienta batalla, mal que mal estamos hablando de los ámbitos profundos del inconsciente donde se albergan fuerzas incontenibles. La carta revela que están saliendo a flote antiguas obsesiones, deseos y rabias que se hallaban en las mazmorras de su inconsciente. Dado que no podemos hacer las paces con aquello que no conocemos, esta carta solo le recuerda la importancia de detenerse y darse un respiro, para evaluar los daños después del bombardeo. Por norma las guerras se suscitaron por pasiones obscuras, sexo, dominio territorial, oro, venganza y poder político. Sinceridad necesita, pues es menester buscar la raíz de esta pugna interior. Afuera no está el verdadero problema, lo sabemos. Es posible que su vida sexual no sea plena, puede que se sienta molesto por largos años y aún no lo admita. Seguramente desea cambiar su condición financiera y no sabe como optimizar su condición laboral a la que se ve subordinada. Su poder está en jaque pues cree no saber cómo ejercerlo adecuadamente. Tregua es una invitación para que sea honesto(a) y admita alguna frustración que lo ha convertido actualmente en un polvorín. Frustración que por supuesto no siempre tiene que ver con su pareja, ni con su situación financiera o laboral. Tome conciencia de su inmenso poder interior y sepa que es posible liberar todo su potencial y alcanzar lo que su alma desea experimentar. Sin embargo, por ahora y en primer lugar, solo plantéese una tregua. Acepte hacia el futuro la idea real de un cambio sustancial en su vida.
