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Transa

Cuando nuestro  cielo  espiritual se nubla  es muy posible que le estemos asignando al mundo físico un valor que no tiene, que estemos  buscando  una  justificación  para  nuestra cruzada con tal de obtener lo que queremos. Transa es una sugerencia para que descubra en su interior aquello que es valioso. Los  recursos  son  un  pálido  reflejo  de nuestro valor interior, en modo alguno existe un precio que  pague  lo  invaluable  de  su ser. Este valor  se  sustenta  en  el  corazón,  en  el  poder  del  amor. Rotundamente, no podemos llegar al punto de decir livianamente que toda persona tiene su precio. Revise hasta qué punto está siendo fiel a si misma(o). Debe preguntarse si en verdad existe un valor  en  su  interior  que  pueda  sostenerse sin fisicalidad. O bien, si teniendo hoy materialmente lo que deseó obtuvo la libertad que alguna vez supuso. ¿Está atado a algún  juego  de  poder? ¿Es usted feliz o está trasgrediendo su corazón?  No se engañe, usted  puede estar violando su propio valor incluso  con  o  sin  recursos  de  por  medio.  Transar  afectos, tiempo, ideales o libertad,  por ejemplo, todo  a cambio  de  recursos,  seguridad, amor, poder y hasta rígidas verdades. Traicionarse es  natural  cuando  existen  heridas, dependencia  material, complejos de inferioridad, autoestima baja, etc. Una creencia o un  modelo de pensamiento puede llegar a ser tan fuerte que nos presione a transar nuestra libertad por una doctrina. Una simple acción podrá cambiar su vida y romper con la opresión interior que le impide liberarse de su  esclavitud. Jesús y San Francisco de Asís dejaron rebotando una frase que encaja bien con esta carta: “No se puede servir a dos amos, pues a uno lo amarás y al otro lo odiarás”. Queriendo decir que las verdaderas riquezas nunca han estado en la Tierra, que la verdadera riqueza está en tu corazón.

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