Temblor
Pocas cosas pueden producir la sensación y el sentimiento de respeto y reverencia que usted está experimentando. Tal vez sienta que pueda perder algo valioso en su vida, como por ejemplo su alma. Una serie de movimientos se repiten en su interior, parecidos a unas réplicas después de un terremoto. Esta sensación de remezón debe ser tomada con serenidad pues proviene desde el interior de su ser y pretende mostrarle la naturaleza indómita de su inconsciente y de su relación con la divinidad. Muchas cosas pueden provocar estos temblores, por ejemplo una relación amorosa, una rara angustia e incomodidad que no se muestra abiertamente o una intensa experiencia que le ha dejado fuera de juego. Lo salvaje que se anida en nuestro interior no tiene contemplaciones con el ordenado mundo de la razón y el sentido común. Usted se está relacionando con esa fuerza de la naturaleza, con el poder agresivo y pasional de su instinto y no comprende muy bien qué quiere y para dónde va con este deseo. Le debe costar traer calma a su interior y es posible que precise algunos días extras para volver al su centro, a la paz interior. El temblor es una experiencia profunda que hace que palidezcan todos los peligros y temblores externos. Todo aquello que viene de la Luz se presenta de un modo intenso y removedor. Es muy probable que estos eventos abran un vínculo más estrecho entre usted y su ser superior. Con el tiempo podrá leer con precisión este mensaje y sacar sus conclusiones, por el momento evite tratar de entender, perder la compostura, caer en el miedo o en el pánico. Comprenda que la luz no intenta dañarlo, esto es un fenómeno divino y por lo mismo solo traerá beneficio. Lo siguiente es importante: si va a escoger qué sentir escoja sentir reverencia. El temblor es la manifestación divina que surge de su inconsciente con ímpetu recordándole que somos polvo en el polvo.
