Suposiciones
Las suposiciones provienen de nuestros miedos. A su vez son la mejor forma de alimentar los miedos, las inseguridades y los fantasmas que todos tenemos en la imaginación. De hecho, si no existieran miedos no existirían suposiciones. Si el pensamiento es negativo, si es temeroso, no podrá llevar a cabo su tarea, los miedos y dudas le asaltarán. El pensamiento negativo se monta escenarios en su mente que no tienen porque ocurrir, y de ese modo reprime su ansiado deseo que a su vez alimenta el miedo. Proporcional a esa sensación de inseguridad que es el miedo, está la capacidad de imaginar cosas irreales. Y en base a esa capacidad imaginativa, surgen los pensamientos blancos y negros en los cuales se apoyan lo que denominamos suposiciones. La cabeza necesita ser traída a la tierra, necesita obligarse a vivir la experiencia de comprobar que lo que imagina no es real. Las suposiciones es inventar lo que va a suceder, y también lo son encontrar cuestionamientos en la cabeza a un suceso del pasado. Lo más probable es equivocarse en los veredictos. El único antídoto contra suponer es hacer preguntas. También lo es permanecer en el aquí y ahora, que es otra forma de decir que no hay que imaginar, sino seguir en el presente, puesto que imaginar se convierte en la forma de huir hacia el pasado o el futuro.
AFIRMACIONES POSITIVAS
Elijo no saber antes que suponer
Elijo vivir sin juicios
No veo la película completa
Elijo pedir sabiduría
El amor por defecto expulsa el miedo
Elijo preguntar
