Soledad
Soledad camina por una playa con paso decidido y va en busca de respuestas. Del mismo modo cuando se pide hora para ver al psicólogo o al chamán, elegimos estar a solas con nuestras interrogantes. A veces esta respuesta viene de otros pero solo cuando nos alejamos lo suficiente para buscarla. El águila representa la visión certera de quien ve con altura y amplitud las preguntas que nos inquietan y que nadie, salvo unos pocos que salieron antes a la búsqueda, tienen la capacidad de ver. Si ha escogido esta carta se vuelve obvio que su camino interior ya comenzó. Precisará tacto, sutileza, modestia y paciencia para abrirse y aceptar su ignorancia. Es posible que crea que se las sabe todas, que nadie va a decirle a usted que hacer, es normal. Su capacidad intelectual puede devenir en soberbia. La actitud inexperta, exploradora será su mejor consejera pues solo su ignorancia entrará en el conocimiento. Conocer es lo que usted desea pero no conoce, solo analiza y etiqueta experiencias pasadas. Anda en búsqueda personal y percibe lo poco que se conoce a si misma (o). Con humildad busque un guía, recoja pistas, anote sus sueños y tantee con calma el sendero que camina. Cultive la sutileza y evite hacer comentarios que puedan dañar a otros. Este momento tiene la necesidad interior de aislarse socialmente para recogerse, salir de viaje en soledad a un lugar lejano o visitar a una persona sabia que pueda ayudarle a entender aquello que ha estado velado para usted y en definitiva a manejar ciertas técnicas de auto conocimiento de modo que por sí misma (o) pueda seguir el camino interior. Desde otro ángulo esta carta habla de la lentitud en los procesos, de la necesidad de mirar con amplitud y distancia los procesos de vida. Si estamos hablando de una enfermedad “crónica”, es preciso aceptar la idea que su raíz se encuentra en el alma más que en el cuerpo, lo cual requiere la atención holística necesaria. En cualquier caso, el tiempo, la búsqueda, la cautela y la paciencia serán los protagonistas de este periodo.
