Sin cabeza
El buda ha salido de su mente. En nuestro camino de crecimiento siempre aparecerá una situación sutil e impactante que pondrá a prueba nuestra percepción y nos forzará a dejar fuera todo razonamiento por más que intentemos lo contrario. Dios tiene un propósito y un plan divino que no alcanzaremos a comprender como humanos. Si ha escogido esta imagen va a tener que animarse a continuar este camino sin cabeza. Sáquela de su cuello, dónela o desenchúfese de ella. No trate de ser sabio(a), ni entender, ni aspirar a alguna forma de certeza, ni mucho menos usar sus procesos racionales habituales. Usted ya obtuvo la claridad y sabiduría que precisa para continuar haciendo hoy aquello que se ha propuesto. En cambio hoy, el momento que usted vive le está diciendo que tome el timón del avión, sin visibilidad, con niebla, en la noche más obscura, sin altímetro y sin instrumentos para chequear “inteligentemente”. Sin duda este momento le parecerá desquiciante pues es justo cuando según usted necesitaba más de su inteligente y brillante mente. El que nada parezca tener sentido es solo porque la divinidad le ha dado a usted esta tarea y placer. Deberá aprender a guiarse por el tacto y el cuerpo, por su alma y su corazón. Usted es el Buda, ríase de su mente, de las trampas y mentiras que creó en su intelecto. Si cree que lo importante del momento actual amerita una asesoría inteligente está equivocado(a). No existe un error en este trance que usted vive, Dios no juega a los dados. Si cree que Dios le ha abandonado, ríase también de esta situación y de usted por creerlo. La divinidad ha puesto en sus manos una cualidad única y es en estos momentos cuando debe usarla, por lo mismo es preciso soltar los controles habituales de la mente. Cerca Trova.
