Sacrificio
Al escoger esta lámina usted se sintoniza con un tiempo en que deberá aceptar alguna forma de sacrificio. Sacrificio es la actitud de renunciar a lo que tengo cerca para alcanzar aquello que está lejos. Nuestra cultura consumista da muy poco valor a la renuncia pues el tremendo esfuerzo y apego que las personas ponen en conquistar los deseos que quieren lograr no le permiten soltar la baranda y el mismo malestar que les provoca este apego. El dolor e ignorancia espiritual que implica estar atado a las cosas y a las personas es la principal traba interna para el sacrificio. Sin embargo llega a su vida un momento en que la mirada de las cosas cambia notablemente, la mayor parte de las veces por la conciencia que obtenemos del sufrimiento. El sacrificio es liberador e iluminador. No existe una sola traza de dolor, malestar e ingratitud. El sacrificio aporta la claridad de forma tal que cualquier paso que deje de ser un motivo más de sufrimiento. Sacrificio es el comienzo para el término del sufrimiento. En la antigüedad los sacrificios estaban revestidos de una cierta solemnidad y profunda emoción, que buscaban una conexión con lo divino para la comunidad. Se sacrificaba parte de la vida ordinaria como el trabajo, el dinero, la producción y la vida profana en virtud de un espacio que consagrara al individuo hacia un bien superior. La idea de respetar el sabath en el judaísmo tiene esa intención por 24 horas. Sacrificio en definitiva es poner su ego y su vida a disposición del Dios que habita dentro de usted.
