Rezar, orar, hacer plegaria, rogar, pedir al cielo y cualquiera de sus variantes es precisamente de lo que trata este momento. Es posible que lo encuentre inútil, que no tenga sentido, que haya perdido la práctica o la fe, o lo que sea. Al salir esta carta se le recuerda lo poderosa que es la oración cuando otras formas de obtener lo solicitado fracasan. Comience a rezar por otros, por ejemplo. Es importante una conexión, un sentimiento y una disposición a conectar con este poder dentro de usted. La oración es una forma de empatía con la Creación y todo lo creado. Cuando usted reza coloca en movimiento una gran cantidad de energía del universo para ayudar, traer paz o concordia, sanación o lo que necesite. Puede rezar por usted mismo, por supuesto, pero debe comprender que en cualquier plegaría que usted realice sus necesidades siempre estarán incluidas. Esta plegaria debe ser simple, sentida y no importa en qué idioma sea realizada. La divinidad ama y responde a las palabras que nacen del corazón.
![]()
![]()
![]()
