Rebelde
Si observa con calma verá que en la historia de la humanidad las personas que han marcado presencia y se han realizado siempre han mostrado un rasgo evidente de rebeldía frente a su contexto histórico. Esto por supuesto forma parte del auto desarrollo y de la necesidad de asumir autoridad y libertad a la vez. Jesús se rebeló frente al rígido modelo del orden político-religioso imperante, Einstein frente al sentido común y a la visión de la ciencia de su tiempo, David se rebeló contra Goliat definiendo su futuro reinado, Gandhi desobedeció al colonialismo Ingles en la India, Moisés a su vez se rebeló contra el faraón egipcio y de pasada liberó a su pueblo de la esclavitud, Constantino el grande en una jugada político-religiosa magistral creó y definió la cristiandad en el mundo entero como institución, llevando su rebeldía a tal y paradojal punto que solo en su lecho de muerte se convirtió al cristianismo. En el área de los mitos, el mismo Lucifer se rebeló contra Dios en un gesto soberbio e inevitable. Es muy posible que su contexto y alma le esté pidiendo a gritos romper con alguna cadena o represión, con una mentira establecida y aceptada, con alguna forma de autoritarismo o de rigidez social imperante. La rebeldía es la capacidad de llevar la revolución a su punto de manifestación y para esto no es necesario que tome una bandera o una ideología, simplemente opóngase a todo aquello que en su interior esté privándole de libertad en todo el sentido de la palabra. No es una coincidencia que esta carta aparezca, por lo mismo debe tomar esta señal como un despertar. Sea pro activo, no apele a la violencia, trabaje siempre con amor por el bienestar común y por la renovación de las ideas y las costumbres. La respuesta a su pregunta sea cual fuere el contexto y el tema es romper con los obstáculos internos, rebelarse con autoridad y amor. Desde otra perspectiva y tomando como ejemplo el mito de Lucifer podemos ver que la rebeldía es también un arma de doble filo sin disciplina interior, sin luz espiritual y sin amor. Es preciso que cuando quiera llevar los cambios o reformas adelante se asegure tres veces antes de mover algo, de otro modo mejor no haga nada.
