Pasión
El impulso divino ha llegado a su vida. Están ocurriendo miles de cosas que bullen en su interior y sin embargo usted no comprende aún por qué compró ropa interior roja, por que escogió un vestido de intenso color o por qué se lanza desde hace un tiempo, hacia delante, con mayor osadía en su trabajo o en sus relaciones. La respuesta es una sola, usted está dejando fluir su pasión de un modo inicial. La fuerza que empuja en su interior le lleva de la mano a una experiencia sin detenerse a pensar qué le mueve en realidad. Cuando dejamos a Dios fluir por nuestras venas, cuando confiamos en la ayuda angélica, cuando conectamos con nuestro niño(a) interior permitimos que la pasión dirija nuestras acciones. Esta carta nos avisa que todo ocurrirá de modo instantáneo e intenso pues así debe ser y sin duda no se prolongará por mucho tiempo pues todo muta de un estado a otro, es por este motivo que debe aprovechar al máximo esta experiencia vertiginosa y afrodisíaca mientras dure. No es preciso en este momento analizar, censurar o abortar estas experiencias solo porque le parezcan desbordadas. Es muy posible que un proyecto apasionante lo esté motivando en estos momentos, una nueva relación amorosa se aproxime a su vida y es común también que acepte una invitación motivada por la intensidad que se oculta detrás de ella. La sexualidad es un elemento natural y vigoroso que sugestionará sus decisiones y actitud, por ninguna razón debe temer algún peligro o intentar controlar lo que hierve en su interior. La pasión no es un dulce que uno pueda comprar por ahí o que desee saborear con mucha frecuencia, solo porque usted lo quiera. La pasión y la libertad van muy unidos en el ADN humano, es por esta razón que el momento actual se reviste para usted de una inusual calidez, de una inocente pureza y de un vértigo propio de las películas de acción. Ahora bien, desde otro ángulo, esta lámina ha salido para que aprecie el valor implícito en la pasión de todo aquello que consume sus horas, su energía y su amor. La pasión es la mayor parte de las veces el único motivo que tenemos para vivir, es esa extraña inspiración que al final de nuestra vida podremos recordar como una experiencia vivida hasta el fondo.
