Open Mind
No todo lo que vemos es lo que parece ni nada de lo que condenamos es juzgable. Los eventos superan en complejidad y magnitud la pobre perspectiva que los humanos solemos tener frente a las cosas misteriosas e inexplicables. En vidas anteriores hemos sido asesinos, desalmados, esclavos, perversos, prostitutas, santos, guerreros, traidores y tiranos, princesas y bondadosos gobernadores, alfareros y buscadores de perlas. Cada vez que expandimos nuestra mente para aceptar lo que hemos sido y lo que podemos ser abrimos las posibilidades para nuestra plenitud. Aceptar lo oscuro del mundo y de nosotros mismos nos prepara para lo excelsa y afortunada que puede ser nuestra vida. Aquel que trafica con drogas también tiene familia y se enamora, el asesino que cumple condena tiene una mujer y un sueño que anida en su corazón. Cada uno tiene a su vez una condición divina. Hacer cosas no “espirituales” o mundanas es también parte de la sabiduría espiritual. Ver todo desde la perspectiva espiritual y moralista nos encadena a tratar de cumplir con un inalcanzable modelo de virtud moral. Usted ha escogido esta carta pues tiene la tendencia a ser muy bueno y correcto, con una ingenuidad y rigidez propia de las personas que desean el bien sin considerar la propia miseria espiritual. Es gracias a la podredumbre del barro que la flor de loto surge blanca y pura en el estanque del jardín. De ahora en adelante observe que las personas que más aportan a la comunidad y a la evolución humana no son precisamente aquellas que eligen una vida light. Hasta Mozart en su genialidad aceptaba que era un ser vulgar. Acepte que solo ve unos pocos cuadritos del total de la cinta filmada. Open Mind es un recordatorio para que abra su mente simplemente porque puede hacerlo. La mente al igual que un paracaídas funciona mejor abierta.
