Este es un punto ciego pues por muchos motivos te ha costado enfrentarte o reconocer tus miedos, como tales. Esta desagradable emoción puede estar enmascarada por la rabia, el dolor e incluso la tristeza. Ciertas creencias adquiridas te han hecho sentir y creer que puedes someter tus miedos o desterrarlos al inconsciente. Sin embargo esto es imposible pues la energía de esta emoción forma parte de nuestro cerebro reptiliano y esta fijada en lo más profundo de nosotros. Debes poder reconocer tu orgullo y tus mecanismos de defensa, tu soledad y tu actitud a la defensiva para poder penetrar en ellos. Estos miedos están escondidos a veces en la memoria prenatal o simplemente en las creencias adquiridas. Una predisposición a rechazar la realidad o a idealizar ciertas creencias también pueden ser un motivo. Finalmente el orgullo espiritual también es un modo de convivir secretamente con esta emoción. Muchas veces reaccionarás con otras emociones para tapar tus miedos. Con un poco de trabajo interior podrás ver que lo que te sucede es un fantasma que al enfrentarlo desaparecerá completamente.
AFIRMACIONES POSITIVAS
Estoy protegido por la Luz
Estoy seguro y a salvo
Soy parte de la divinidad
El universo me acepta
Acepto incondicionalmente todo
Los fantasmas no son reales
Me enfrento a mis miedos con valor.
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