Jardín del Edén
Es una de las cartas misteriosas del ADN. Nos gustaría que siempre nuestra estancia en la tierra fuera una bendición, nos cuesta creer que estas bendiciones se presentan a veces de un modo opuesto a nuestro parecer. A pesar que usted no lo comparta esta carta es una oportunidad y le asegura protección frente a todo evento. Nuestro planeta gira y gira y nunca un día es igual al otro. Si su momento es bueno, abundante, glorioso, próspero y feliz, disfrútelo. Del mismo modo, con total ecuanimidad, si un momento le trae pesar y antagonismo debe comprender que esto no se mantendrá para siempre, deberá cambiar. Estamos en el Jardín del Edén y la ley universal es que lo bueno atraiga lo bueno. El punto parece ser es que usted aún no ha obtenido el acceso al secreto o bien a la clave para mantener su fortuna sin altos y bajos. No tiene la claridad para ver que la suerte es algo de lo cual no tenemos control y muchas veces, cuando las cosas marchan bien y nuestro aprendizaje se estanca, fuerzas superiores ponen a girar la rueda hacia el infortunio. Como todos, usted está aprendiendo y solo puede sacar una enseñanza de estas vueltas de la vida y agradecer. La pregunta correcta en este trance tanto para bien como para mal es ¿Para qué me sucede todo esto? Cuando pueda responderla, es decir, cuando logre ver el propósito que esconde la mala y buena fortuna y logre captar la bendición que se oculta podremos decir que usted es un ser afortunado, de otro modo no será mejor que una ardilla hámster girando en la eterna rueda encerrada en su jaula. Agradezca cada día por la protección divina y por crecer en su hermoso y vasto jardín. Cambia, todo cambia. Esta carta brinda protección y enseñanza y con cierto entrenamiento las vueltas de mano serán más sutiles. Comparta y deje de juzgar.
