Impermanencia
Las cosas cambian, las relaciones cambian, los hogares y países de residencia cambian. Aceptar nuestra condición frágil y mortal nos coloca en una perspectiva espiritual antes que material. Las mutaciones han comenzado a sucederse una tras otras en su vida cotidiana dándole una precaria sensación de seguridad y estabilidad psicológica. Quizás su situación laboral o sentimental esté cambiando, para bien o para mal. Tal vez alguien conocido haya muerto en su entorno y este impacto lo tenga desconcertado (a). Usted no estaba preparado para este trance, pues asumía que todo estaba estacionado y seguro en su mente, la quietud cotidiana se había vuelto un perfecto museo de cera, hasta que el primer rayo de la mañana lo fundió. La enseñanza que es posible extraer de esta fragilidad es que asimilemos que lo real de nuestra existencia es la impermanencia, a un punto tal que los inesperados cambios que ofrece la vida sean tomados con altura de miras y sabiduría. Aprendemos gracias a estos cambios que el desprendimiento y la serenidad son la manera apropiada de vivir y que no podemos ni con todo el oro del mundo comprar ni un segundo más ni controlar el proceso de la mutación. La meditación y la humildad se vuelven entonces un buen medio de aceptación de este proceso. El papiro de la imagen se deteriora y se destruirá con el paso del tiempo, se podrá transcribir para conservar su valor y su mensaje, pero el original mutará y solo quedará su esencia. Nuestra vida humana no es muy distinta, salvo que nuestra pequeña personalidad adquiera alguna conciencia que le permita superar el olvido y la obscuridad del tiempo. La respuesta a su pregunta es que la norma es el cambio y la estabilidad lo precario. Hoy el impacto que genera en usted la conciencia de la impermanencia, es una fractura en su sistema de seguridad y usted vislumbra que está destinado (a) a la mutación en este plano, tarde o temprano el tiempo le ganará y lo logrado, la fama, la lucha y los sacrificios se desvanecerán pues nunca fueron reales. Solo la conciencia es real y logrará pasar por el ojo de la aguja al momento de ascender.
