Inicio » Blog » Oráculos » ADN » Impecable
https://www.cotillon-de-fete.fr/
https://www.cotillon-de-fete.fr/gambling/
https://www.cotillon-de-fete.fr/bonus-casino-acceptant-les-joueurs-belges/
https://www.cotillon-de-fete.fr/tours-gratuits-acceptant-les-joueurs-belges-casino-en-ligne/

Impecable

Ya lo dice el I Ching y la Kabbalah a su manera. “Más ensucia lo que sale por la boca que lo que entra por ella”. Normalmente nos preocupamos por nuestra imagen, nuestros modos sociales, nuestras destrezas profesionales e incluso por nuestra higiene cuando pensamos en ser impecables. Sin duda que nos medirán por estas cosas, sin embargo el sentido es más profundo y tiene relación con la vibración que sale por nuestras palabras, gestos y acciones. La capacidad de ser dueños de nuestras palabras, actos y emociones, de toda vibración que emane de nosotros es nuestra única impecabilidad. Por supuesto no estamos hablando de algo que podamos cambiar en un segundo, sin embargo si ha escogido esta carta es porque en algún nivel usted está enfrentado(a) a ser impecable hoy. El chisme, el comentario envidioso, inoportuno e incluso el inteligente y sutil sarcasmo tienen el poder de destruir lo que más amamos. El Dr. Miguel Ruiz, heredero de la tradición tolteca habla de la magia negra al referirse a las palabras que contienen el poder de destruir nuestras mejores aspiraciones, como un delicado efecto dominó que condena a nuestro cerebro a repetir en cadena una serie de sucesos de causa y efecto. Cada acción, pensamiento, vibración o palabra negativa que escuchamos o emitimos tienen el poder de crear una realidad obscura y degradante, precisamente aquellas que nos disocian de Dios, del amor y de la verdad interior. Cada palabra desde el corazón es un soplo divino. Decir ¡te amo!, ¡te deseo lo mejor!, ¡tú puedes! ¡Feliz cumpleaños! Es tu magia blanca, o bien, ¡Te odio, me das asco! Tu opción reactiva, tu elijes. Ser impecables es ser dueños de nuestra intención, soberanos de cuanto decimos o hacemos sin tener que lamentarnos más tarde. Incluso, si las condiciones fueran adversas y nuestra impecable hoja de vida pudiera salir manchada siempre podremos ser impecables si nos remitimos a llevar a cabo la tarea encomendada. Ser impecable es dar lo mejor de nosotros a pesar de todo. Ser impecables es no tener que dar explicaciones por nuestros actos y mejor aún, no tener que buscar alguna justificación para nuestros actos.

Simple Share Buttons