Espejo
Como una ecuación perfecta, como la simetría o como la acción y reacción. Es la experiencia que usted puede sentir justa o incómoda. Como decía un amigo “el infierno es portátil”. Si escogió esta carta ha llegado al momento de la cosecha de lo sembrado. Sea que reciba lo que le corresponde para bien o para mal. La comodidad o incomodidad que experimente tiene solo un propósito, que usted pueda identificar las causas de su propia siembra y del mismo modo aceptar que no siempre tendrá la memoria para saber cuándo la sembró. En otro contexto, esto es un llamado para aprender a colocar e identificar los límites de modo de obtener condiciones justas, pues es correcto que así sea. Cuando logre esto podrá crear las condiciones de una vida equilibrada tal como usted lo quiere. Espejo es todo lo que vivimos. La vida conyugal, jefes, familia, condición social e incluso dictaduras. El espejo refleja lo bello y lo feo en nosotros. Si desea equilibrio real debe colocar buenos límites en sus relaciones, establecer y hacer contratos claros, sobre todo, hacerse cargo de sus emociones. Es muy posible que se sienta responsable del otro, de la armonía general, de cómo deberían ser las cosas, concede lo que no desea, brinda armonía a expensas de la propia, sacrifica parte de si para sostener la simetría de todo y al final juega tenis con la red encima. Cuando surge la incomodidad, cuando requiere su 50 % de cancha lo tratan con la punta del pie. ¡Qué injusto! ¿Por qué a mí? El universo es perfecto y el espejo solo refleja nuestra impecabilidad o su ausencia. Si los efectos impositivos que está viviendo hoy no le gustan deberá hacer un esfuerzo y reconciliarse con el estado de cosas hasta que pueda ver que usted es quien lo ha creado para usted. Si desea dirimir un asunto busque un árbitro a la altura del conflicto. Formalizando deberes y derechos su vida saldrá del trance para entrar en la paz. ¡Valor!
