El crítico interno

En esencia el crítico interno es una estructura psicológica formada durante nuestra vida, especialmente en los primeros años, en la infancia, cuando éramos particularmente más vulnerables. Cuando nuestros padres o aquellos que nos cuidaban nos decían algo que habíamos hecho y que no estaba bien y sentíamos que los habíamos defraudados, por la misma razón asociábamos este comportamiento como malo y errado. Con el pasar de los años, de adultos, la voz de nuestros padres o cuidadores se convirtió en la voz del crítico interno. El crítico interno es aquella voz que siempre está juzgando, es aquella voz que te hace dudar de ti mismo. Por él muchas veces te sientes poca cosa, molesto y confundido(a). Es aquella voz que incluso juzga y critica tu aspecto físico, tu forma de hablar, la que le desagrada tu voz reproducida en una cinta de audio. Esta voz está lista para criticar y calificar todo lo que hagas. Debes recordar que no siempre este crítico interno se presenta como una voz, también puede manifestarse como un sentimiento de contracción física. Si cuando pequeños nos dijeron frases como las siguientes: “Eres un tonto”, “no sirves para nada”, “no haces nada bien”, “me has defraudado”, “eres un inútil”, “solo te querré si eres bueno”. Tal vez hoy sigamos interiormente diciéndonos lo mismo o quizá sintiéndonos como nos sentíamos cuando nos decían tales cosas. Las voces de aquellos que nos juzgaban, antes externas, hoy se trasladaron a nuestro interior e inconsciente y ahora nos hablan a través de nuestros pensamientos.
AFIRMACIONES POSITIVAS:
Soy compasivo conmigo mismo y con los otros.
Soy tolerante y comprensivo con mis actitudes y pensamientos poco amorosos.
Elijo mirar la vida con los ojos de la bondad y aceptación.
Todos somos uno bajo el cielo y dignos de amor y respeto.
Acepto mis limitaciones y las integro.
