Calma
Sea lo que sea que usted esté viviendo en este momento lo que le sugiere ADN es calma. Tomar distancia de las situaciones es básico para no agrandar una situación determinada. Permitirse la serenidad adecuada para manejar del mejor modo sus posibilidades, darse un tiempo y espacio en una relación afectiva o laboral y en último término comprender que no puede apresurar aquello que está viviendo. Usted está muy impaciente. Desea que las cosas comiencen a marchar más rápido solo porque usted lo quiere así. Esto es un error del ego y es solo otra forma de control. La energía con que desea proceder está chocando con una situación en particular y aunque usted considere que tiene las mejores intenciones no obtendrá avances positivos hasta que el universo lo disponga. Una cosa es crear su realidad y la otra es entender que el plan divino ya está diseñado y que se desarrolla igual detrás de sus propios propósitos. Aunque no lo comprenda todo tiene un propósito mayor que el nuestro, de eso se trata el diseño divino y misterioso. No gaste energía inútilmente intentando empujar la vida. Observe la fuerza y desborde de su carácter que casi siempre imprime una presión a los eventos. Es muy posible que a usted le cueste gratificarse o darse un tiempo para detenerse en la vida. Descanse, relájese, disfrute y aproveche este tiempo para una contemplación y atestiguamiento. Necesita calma pues usted está molesto o frustrado porque una relación o evento no marcha como le gustaría, necesita calma pues su energía puede desbordarse y agravar la situación que usted quiere arreglar. Aproveche el tiempo de acuerdo a la sensación más armónica que encuentre. Desde otra perspectiva es muy posible que tenga algún trámite prioritario o proyecto inconcluso, por la misma razón el tiempo del que dispone ahora lo puede ocupar en aquello. Definitivamente es la calma aquello que le proveerá de claridad y sabiduría para comprender y ver cómo funciona, en realidad, el mundo que le rodea. Calma no es paciencia, en esta última el tiempo es la medida, en la calma más bien interviene el cultivo de su carácter.
