Archivo
Ha llegado el momento de revisar en su vida algunos eventos personales y ponerlos bajo la lupa. Lo que pasó, pasó. No se trata de restallar heridas pero, por otro lado, no se puede soslayar lo que sucedió. Nuestra alma no es un estante donde archivamos datos y acumulamos recuerdos, es un ser dinámico que debe integrar cada experiencia por compleja y dolorosa que sea. Esto no tiene por qué ser una cosa tediosa, de hecho la vida cotidiana y nuestras experiencias nos hacen recordar y meditar en estos archivos una y otra vez hasta que podemos mirarlos con lucidez y comprensión. Si ha escogido esta carta se le hace un llamado a mirar estas fotos de su pasado, a compartir con alguien de confianza estas experiencias, a limpiar estos anaqueles de su historia para mirar su presente y su futuro con amor y paz. Piense que si estos hechos no hubieran ocurrido, estos archivos no existirían. Dejarán de ser archivos únicamente cuando usted haga una recapitulación profunda de los hechos de su vida, agradezca, se sincere, perdone, se perdone y suelte el pasado. Puede comenzar con alguien experto, un terapeuta u otro a la altura de sus experiencias. Si no lo quiere de este modo, puede hacerlo solo(a), sea acucioso y revise hecho por hecho, lágrima a lágrima, beso a beso, persona por persona que haya marcado su infancia, su adolescencia y su adultez. Puede cambiar positivamente su vida, sin duda, pero es importante sanar el pasado.
