Alternativas
Es posible que esté pasando por un aparente callejón sin salida o bien no ve alternativas para un contexto mas bien apremiante. Cree que el otro o la situación nunca van a cambiar y por lo mismo la falta de fe se apoderan de usted. Se aproxima a un momento turbio y se repite con ansiedad “no tengo alternativa”. Esta forma de abordar las cosas es justo lo que debe evitar y la tentación es grande. Cuando esto ocurra cuente hasta 10 y espere, evite reaccionar emocionalmente. Puede ser muy difícil pues la emoción negativa, el ego molesto, teñirá sus opciones. Se le pide adaptación al conflicto. Restrinja su impulso negativo, solo reconozca la emoción y archívela. Lo que está ocurriendo en un universo paralelo es que mientras usted restringe la energía para la solución al problema está llegando. Después que se calmen las aguas puede enfrentar la situación y usted se asombrará de los buenos resultados y del nuevo escenario. Cuando evitamos reaccionar frente a un problema en verdad evitamos hacer un cortocircuito y quedar a obscuras. El ahorro de energía implica que detenemos la fuga de esta misma, esto crea una condición favorable con el evento o la persona con la que tengamos un impasse. Le sorprenderá ver la cantidad de alternativas que pueden surgir y que no estábamos viendo. No es fácil comprender como se mueve el universo en relación a esto, solo sabemos que funciona. Siempre existen alternativas, lo que sucede es que en nuestro estrés no las vemos, nos enfocamos en el problema y no en la solución y nuestro cerebro se comporta bioquímicamente con un efecto Pavlov, repitiendo un patrón de conducta, una acción y un efecto no deseado. Esta fórmula termina con el drama y nos enseña que el universo solo desea el más alto beneficio para todos frente a un conflicto. Relativo a otros asuntos la respuesta es adaptarse con templanza a la situación y muchas veces dejar pasar las opciones por no ser compatibles con nuestro proceso, es decir no gaste energía innecesaria. Menos es más.
