Compartir
¡Bendiciones! En este momento se abren las posibilidades de aumentar su condición de felicidad emocional, abundancia y vitalidad. El universo le brinda el acceso al elemento más importante de todos, el agua de Vida. De este líquido se desprenden sabiduría, misericordia y amor. El símbolo del infinito le recuerda que cuanto más comparta de este flujo tanto más recibirá y habrá a su disposición para compartir. El manantial del agua (Amor) nunca se acabará pues procede de la fuente original que es la divinidad. El acceso a este privilegio impone algunas recomendaciones y advertencias. Para empezar puede compartir la sabiduría a través de la empatía y la comprensión. Finalmente la misma sabiduría debe equilibrarse con inteligencia. Naturalmente nuestra raza humana se inclina más a recibir que a dar. Compartir es una bendición, pero debe vigilar que no esté dando solo para recibir. La idea no es abrir toda la llave pues puede colapsar a quien recibe y se sentirá estafado(a) de tanto dar sin algún retorno. De siempre que le pidan, de acuerdo a propio criterio sin usar la razón o los juicios para dar o no dar. No de todo aunque le sobre. Ahorre pero siempre comparta. El día que usted deje de dar también el suministro universal se detendrá y esto atraerá dolor en sus relaciones íntimas, deudas o pobreza material. Mire el lado lleno del vaso y agradezca pues siempre llegará más. Si su copa se vacía del todo a pesar de hacer todo bien, no se preocupe, es posible que le estén cambiando la copa por una más grande. No es fácil compartir, lo sabemos, siempre estamos mezquinando, solo ocúpese de abrir más su corazón y adquirirá confianza y sabiduría permanente. La idea que subyace a este comentario es que, mientras usted más comparta de su amor y luz interior más se enriquecerá en todos los planos que implica estar en este mundo de tres dimensiones pues mientras la humanidad más saque de usted la naturaleza infinita de la Vida le abastecerá abundantemente y de un modo perpetuo.
