Mandala 5
Acá la función de la fisicalidad predomina. Esto por supuesto crea por defecto otra función inconsciente: la intuitiva. Significa que dejas a un lado tu energía, creatividad y conexión espiritual, lo que supone una guerra sin cuartel en el mundo físico con el costo que significa esto. Mucha seriedad, pragmatismo y en general la dificultad para creer que tu vida pueda ser algo mas que trabajar o construir. Un deseo de recibir amor de otros te impide amarte y ser más humano. Es muy simple volver al equilibrio pues con un pequeño paso podrás corregir este problema que has creado. En vez de poner tanto afecto y dedicación hacia otros ponlo esta vez en tus asuntos personales, actividades y proyectos materiales. La tierra está seca y árida en tu jardín. No es que tus asuntos materiales anden mal pero con el tiempo se puede agravar el flujo de recursos. Está claro que racionalizas tus emociones y no tienes un contacto muy visceral con ellos. Tratas de agradar a otros, no quieres conflictos y desarmonía por miedo a perder su amor. Es posible que otros te vean algo frío emocionalmente. La medicina es simple: Pon los limites adecuados y justos en tus relaciones. Pon amor en tu vida hogareña, en tu círculo más familiar o más privado. Pon en orden tus finanzas y siembra en tus negocios. Es muy fácil arreglar todo esto y seguramente en esto radica el peligro. Tal vez sea un buen momento para independizarte. La función reprimida es la que tiene conexión con el campo quántico, la energía, esto significa que dedicas mucha energía para lo objetivo y concreto, te olvidas de divertirte, de explorar, viajar o simplemente abrirte a vivir. Tu tiempo está demasiado comprometido en lo físico y poco en jugártela por realizar al ser que eres. Es posible que tengas una percepción de la espiritualidad muy concreta y funcional, como si un viaje a la India te hiciera más profundo y conectado o tener a la mano un gurú de turno.
